Cómo aprendí a leer…

971144_345197235610231_125110484_nSiempre me consideré lectora porque comencé a tener curiosidad por los libros desde una edad temprana y tenía un particular gusto por ellos, pero no fue hasta este año que me dí cuenta que no sabía leer. Obvio no me refiero a leer en el sentido literal, sino que al siempre estar rodeada de personas que no leen o leen poco, yo pensaba que leía lo suficiente. Siempre me había gustado mucho dedicarle tiempo a la lectura. Cuando iba a leer, lo hacía por horas, lo hacía hasta cansarme, iba a una cafetería y leía mientras tomaba mil tazas de café aguado, pero no leía en ningún otro momento, entonces, no leía realmente.

No estoy diciendo que para ser lector hay que leerse 80 libros en un año, no, pero cuando recuerdo mis hábitos de lectura a mis 20 años me doy cuenta de lo mucho que han cambiado y como me gustaría haber leído como leo ahora en ese entonces.

Ya lo he comentado muchas veces, pero el año pasado hice una apuesta con un amigo de leer 20 libros, nunca había leído más de 10 en un año, así que lo veía difícil, y aún con el miedo y sin la costumbre, terminé leyendo 40 en 10 meses. Ahora, en 4 meses y 29 días, ya leí la misma cantidad, eso quiere decir, y si las matemáticas no me fallan, que habré leído 80 en 10 meses (si sigo a este ritmo) y 94 al final del año (ya que leo un promedio de 7 libros al mes).

Hasta el 2013, antes de mi apuesta, había leído un total de 71 libros en toda mi vida. EN TODA MI VIDA. Cuando en tan sólo un año, cuatro meses y 29 días he leído 80, eso quiere decir que leí en este corto tiempo 9 libros más de los que había leído en 27 años. Se me hizo triste porque siento que desperdicié toda una vida literaria. Y no, no para alardear de “¿Ya viste que he leído 151 libros?” No, para nada, simplemente se me hace un desperdicio porque yo siento que existen más libros que tiempo, y ya podría haber disfrutado muchísimos más en todos esos años.

Ya me alargué sin mencionar lo que quería desde un principio, las pequeñas cosas que lograron que lea como leo ahora:

SABER QUÉ QUIERO LEER:
Antes de iniciar el año, hice una lista de libros y autores que quería leer. Quería leer clásicos, así que enfoqué mi lectura en clásicos. Mujercitas, Frankenstein, El Fantasma de la Ópera, Pinocho, etc. Cada que veía un clásico en la librería, lo agarraba y lo leía, no perdía mi tiempo sin saber qué se me antojaba leer.

SABER QUÉ ME GUSTA:
Cuando comencé a leer, vivía de las recomendaciones, “lee ésto, te va a encantar” o “éste es el mejor libro que he leído en mi vida,” pero como cada cabeza es un mundo, muchas veces he leído cosas de las que escuché maravillas y sufrí a lo largo de la experiencia (El Lobo Estepario casi logra que me arranque los ojos). Recomendar un libro (o un disco, una película, etc) está bien, fomento a que lo hagan, pero piensen que sus gustos pueden ser muy particulares, por eso siempre que alguien me pide una recomendación primero les pregunto “¿qué te gusta leer? Porque ODIO que me recomienden algo que termino detestando, pero ya que me lo recomendaron, me siento en la obligación moral de leerlo. El momento en que me dí cuenta que repetía cierto tipo de libros (misterio, detectives, thrillers, horror, crimen, etc) fue que comencé a irme directo a ese tipo de literatura en lugar de perder mi tiempo con cosas que tal vez no me gusten, no tengo tiempo para perder en un libro malo.

ksi9cbl¿PDF? PDF:
Aprendí a leer los famosos eBooks. Paso mucho tiempo frente a mi computadora, así que cuando comencé a leer PDFs mi lectura se duplicó. No me fascina, ni es mi ideal leer sentada frente a un monitor, pero me permite hacer las cosas que siempre hago y leer por intervalos. Todos ganamos.

LEER EN TODAS PARTES:
El año pasado, después de leer Mientras Escribo de Stephen King, aprendí que para leer uno no necesita dedicarle muchas horas, ni tener momentos o lugares específicos para hacerlo. Así que éste año apliqué esa técnica de siempre llevar un libro conmigo y leer en esos momentos en que en otras épocas tal vez hubiera matado tuiteando.

“En general nunca salgo sin un libro. Nunca se sabe cuándo apetecerá tener una válvula de escape” — Stephen King

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Ver a Stephen King leyendo durante un partido de Baseball me inspiró como nada en la vida a aprender a bloquear mi cerebro de los ruidos del exterior y leer donde pueda. Yo siempre llego temprano al trabajo, así que leo mientras espero, leo en mi descanso, leo en lo que espero el almuerzo y así, literalmente leo en donde puedo.

EL CELULAR/TABLETA:
Yo no tengo una tableta, pero me compré un celular bastante grande, nunca había leído y nunca me hubiera imaginado leer en mi celular, pero resultó bastante productivo, como ya dije, la clave está leer en esos momentos aburridos. Cuando voy al Doctor, siempre hay una fila kilométrica y siempre tengo que esperar mínimo una hora, saco mi celular o un libro y me pongo a leer. Hoy fui al banco y estaba cerrado, faltaba media hora para que abran, me puse a leer. Mi papá tiende a ponerse a conversar con cuanta persona se encuentra en la calle, así que mientras el platica felizmente, yo leo, cuando antes solía desesperarme porque me aburría. Leo en todas partes y se lo debo mucho a Stephen King.

Stephen-King--with-Kindle-001LEER ANTES DE DORMIR:
Principalmente leo antes de dormir, y ya que duermo todos los días (duh) leo todos los días. Hasta cuando estoy muy cansada y me muero de sueño, leo aunque sea una página o dos, pero leo. No me gusta ver televisión, nunca me ha gustado, por lo consecuente, no pierdo tiempo viéndola, digamos que en lo que una persona promedio ve televisión, yo leo.

Leer de esta forma ha logrado que lea más y lea mucho mejor. Siento que hasta mi comprensión lectora y mi memoria ha mejorado muchísimo. Pero sobre todas las cosas, leer de esta forma ha logrado que no pierda tiempo leyendo (si eso tiene algún sentido), ya que no leo por tres horas seguidas, ni me paso una tarde entera en una cafetería, lo hago todo el tiempo pero sin ocupar mi tiempo, no sé ni cómo explicarlo. Estoy haciendo las cosas que siempre he hecho, salgo, trabajo, hago mis diligencias, todo igual que antes, pero en vez de perder mi tiempo leyendo twitter, o quejándome de que la fila es muy larga o que mi papá ya se tardó conversando, yo estoy leyendo y el tiempo me pasa volando, y así, hay días que no leo en mi “tiempo de lectura” y aún así leí durante el día.

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En fin, Stephen King, como ya he dicho antes y como ya creo canso a las personas por tanto repetirlo, tuvo un fuerte impacto en mi vida, y estaré eternamente agradecida de que aprecie y valore más éste hermoso hábito gracias a él. Me enseñó a leer y eso no tiene precio.

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4 comentarios

  1. :O, me has dejado sorprendido otra vez y lo digo además de por la cantidad de libros que has leído porque me has recordado algo que tenía ya en el olvido en mi cerebro y es que alguna vez leí el Lobo Estepario, siempre hay algo en tus entradas con las que coincido. Lo de leer PDF no se me dio, un amigo me paso Nocturna en este formato y leí unas cuantas páginas pero no me agrado, prefiero el libro en físico, a la antiguita como dirían algunos. Saludos.

    1. Yo le encontré el provecho a leer en PDF y poco a poco me dejo de disgustar, porque al principio no me gustó para nada, pero con tiempo le agarré el gusto (o me acostumbré hahaha)

      ¿Terminaste de leer Nocturna? Ese libro me gustó mucho, ya va a salir la serie de televisión y parece que será buena 😀

      Saludos y como siempre, gracias por leerme 😀

  2. ¡Vaya que como me ha gustado esta entrada! No sé cuantas veces la he leído (sólo se que han sido muchas) por el hecho de que me inspira a preocuparme más y por mis lecturas. Teniendo 18 años siento que no he desperdiciado casi nada de mi vida literaria y al leer tus consejos sé que puedo aplicarlos a mi vida y por lo consiguiente lograr y aprovechar leer más libros. Desde que publicaste la entrada hasta hoy he tratado de aplicar el hecho de leer en todo lugar ¡vaya que ha funcionado! Desde antes solía no salir de casa sin un libro, más sin embargo sólo lo cargaba en el bolso y no lo leía, ahora es diferente, ya que en cada tiempo libre lo saco y me pongo a leer, comúnmente en el bus o en el auto de camino al colegio o de regreso a casa. Siento que está entrada es una de las más importantes que te he leído porque me ayudó mucho a darme cuenta que “no sabía leer”, y al darme cuenta pues pude empezar a cambiar eso. Está es, sin ninguna duda, mi entrada favorita de tu blog, y ha sido un placer leerla (y re-leerla). Saludos 😀

    1. Me da gusto que algo escrito por mi le inspire algo a alguien más, se siente bien bonito leer algo así. Gracias por siempre visitarme y leerme 😀
      Espero algún día volver a inspirarme para escribir algo de utilidad 😀
      ¡Saludos!

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