This is NOT a love story.

Creo todos —tanto hombres como mujeres— hemos visto la película (500) Days of Summer en algún momento de nuestras vidas, muchos de mis amigos varones aceptan con un “MALDITA SUMMER” que la han visto, así que no hablaré de la película y me basaré en drenar los sentimientos encontrados que esta película me deja cada que la veo y un poco de lo que a mi me tocó entre mi Verano y mi Otoño. Creo este se convertirá en el post más honesto de mi historia. Dado el caso de que las historias son similares, no recalcaré cual le toca a quien, mezclaré totalmente.

Empecemos con que mi vida ‘amorosa’ se divide obviamente en el “antes” y “después”. Cuando era más pequeña creía tanto en el amor como en el destino y que dos personas estaban destinadas a estar juntas, que algo fuerte las une, etc. Era una romántica empedernida como Tom, hasta que obvio llegó Summer —¿o debería decir cuando se fue?—, en ese momento comencé a ver al amor de una forma un poco más cínica, o más bien, dejé de ver al amor, así de sencillo, pasé 4 años de mi vida en un total celibato —cero contacto con el sexo opuesto en todo sentido, así es, ni besos… NADA— para que pasar por una broma sentimental si no planeaba sentir algo por alguien, así que dedique mi tiempo a acabar mi carrera, conocer personas, divertirme y olvidar. No intenten si quiera preguntarse como un ser humano puede pasar tanto tiempo sin demostraciones de afecto de ningún tipo, o bueno, si se lo preguntan y caen con una respuesta entonces entenderán porque soy como soy.

El Otoño me llegó tarde, entre mi Verano y mi Otoño pasaron 5 años, de los cuales 4 pasé en celibato y el otro año, digamos que… fue sabático —ifyouknowwhatImean. La vida era maravillosa, me había convertido en una versión femenina de mi Summer, pero nunca fingí, nunca le dije a nadie un te quiero que no sentía —realmente, no se lo digo ni a los que quiero— me convirtieron en una maquinita sin sentimientos y en mi cerebro la idea de un noviazgo, querer a alguien, dedicarle mi tiempo a otro ser humano estaba aún a miles de kilómetros de mi —y si soy sincera, aún está bien lejos. Hasta que —como diría mi madre— me encontré con la horma de mi zapato.

Es romántico pensar que dos personas pueden estar destinadas a quererse o vivir algo intenso, afín y simplemente perfecto para no terminar juntos, pero es la peor comedia Shakespeareana que podría existir, tu como ser humano que crees haber encontrado a una persona que llena ese otro lado de ti que te completa, simplemente no quieres perderlo. Del lado que lo veas, es triste.

Como he dicho en múltiples ocasiones, cuando perdemos a esa persona que creemos es “the one” nos ponemos el papel de víctimas. En mi caso, al igual que Tom por más que quise encontrarle un “Fue tu culpa” no pude. Summer desde el principio le dijo a Tom “No estoy buscando nada serio”, obvio, cuando inicias una relación de ese tipo —comúnmente llamadas Frees— lo último que tienes en mente es que tal vez te enamores. Y aunque digan que es normal en las mujeres enamorarnos a lo bruto, no todas somos así, hasta en eso me parezco a los hombres, podrá pasar una vez cada década pero cuando pasa, PASA BIEN. Y ahí viene la duda existencial de todos los Tom en el mundo “¿Entonces por qué me tratas así?”.

Summer: We’re just fr…
Tom: No! Don’t pull that with me! This is not how you treat your friend! Kissing in the copy room? Holding hands in IKEA? Shower sex? Come on! Friends my balls!

Cuando me aplicaron el “Es que eres mi mejor amiga” de plano dije “Espera un momento, ahora vuelvo, voy a ir a besar a Benjamín… eso hacen los mejores amigos no?”. Una cosa es ser frees y otra cosa es llevar una relación sentimental con alguien con todas las libertades de hacer lo que quieras por tu cuenta sin repercusiones. Obvio, no toda la vida tuve 27 años, así que unas relaciones fueron más inocentes que otras, pero en MI punto de vista besos en la frente, agarrarse de las manitas, dar abrazos extra, hasta el simple hecho de pasarte dos horas de besitos, SOBRA. Osea, no sé si mi forma de ver las cosas es muy peculiar, pero desde el momento en que se toca el tema “sentimientos” o tratas a tu free con cariño tipo quedártele viendo como idiota mientras le acaricias el cabello, eso para mi es una relación.

Summer : I like you, Tom. I just don’t want a relationship.
Tom : Well, you’re not the only one who gets a say in this! I do too and I say we’re a couple, god damn it!

Si vas a tener un free, que sea como dios manda, para lo que sirve. Pero si a tu free la vas a tratar como tu novia con cariñitos, preguntas sobre sentimientos, mensajitos, celos y conversaciones, entonces, que no te sorprenda porque tal vez y solo TAL VEZ le haya llegado al cerebro la posible idea de ser una pareja como dios manda, al cabo que solo el titulo les falta ¿no?. Osea, no estoy diciendo que los frees no deben existir —ay no, no, no— solo digo que deberían aprender a ser uno, si andas falto de cariño consíguete novia, si estas caliente, ten un free, así de fácil. Los hombres generalizan y piensan que toda mujer por obra del espíritu santo se van a enamorar de su free. No es así, ninguna persona en su sano juicio arriesga salir lastimada si no le dan pie a sus sentimientos, tanto hombres como mujeres, nadie apuesta a una partida perdida. Pero si tienes a alguien tratándote como novio, pues te la crees obviamente. Así que el error está en no saber ser un poco más fríos y esperar que nuestros frees también llenen ese vacío emocional sin darles ningún crédito por ello.

Los Tom del mundo quieren una relación más bien por el miedo de perder a esa maravillosa persona que creen fue hecha única y exclusivamente para ellos. Lo triste es que ni siquiera un titulo te puede asegurar que esa persona se despertará todos los días enamorada de ti o tal vez nunca lo estuvo, o al menos no de la misma forma que tú. El mero hecho de no ser correspondido de la misma manera, duele, duele bien gacho. El titulo lo único que te otorga es la obligación moral de ser fiel (y ni así funciona muchas más veces de lo que esperamos).

Lo más triste de estas relaciones es que siempre acaban. Si alguna vez han dejado ir a una persona a la que realmente aman entonces comprenderán esta frase, pero de manera honesta “De verdad espero que seas feliz”. Me ha pasado, la he dicho, he aconsejado a Summer para que sea feliz con quien sea y como sea, pero feliz. Aprendí a dejar ir, no es fácil, ni es bonito, pero cuando esa persona es feliz vale la pena. Después del Verano llega el Otoño, si el Otoño tampoco funcionó aún queda el Invierno.

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4 comentarios

  1. soy de otro planeta por que yo no eh visto esa pelicula…. ufff amiga pero se que llorare y ando demaciado sencible, hoy por lo menos no quiero pensar mucho en el asunto pero aja me lo tope en la calle y….. jajajajaja t lo estoy contando y me asusta que no me respondas…. tu blog que me hace soltar la sopa jajajaja te quiero!

    1. Hahahaha igual a mi me hace soltar la sopa como ya habrás notado hahaha pero ánimo colatón, todo pasa, no es la primera vez no? Al menos eso me digo yo 🙂

  2. Intenso pero cierto. Saludos.

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